De nombre impropio

Cuando hablamos de las proposiciones subordinadas adverbiales solemos dividirlas en dos grupos: las que se pueden cambiar por un adverbio (de lugar, tiempo o modo) (adverbiales propias) y aque llas que no pueden ser sustituidas por un adverbio a las que denominamos (por costumbre) adverbiales impropias (cualquier alumno inteligente se dará cuenta de que son subordinadas sustantivas, pero bueno).

Veamos algiunos ejemplos:

* El niño viene  porque le dan caramelos (causa)

* El niño viene para que le den caramelos (finalidad)

* Si le dan caramelos, el niño viene (condición)

* Aunque le dan caramelos, el niño no viene.

Las subordinadas causales

Aportan significados de causa, motivo o razón por la que sucede lo que expresa el verbo “principal”:

Me fui a casa   porque estaba cansado

El nexo más frecuente es porque, pero hay otras conjunciones o locuciones con valor causal, que fácilmente se pueden sustituir por porque: pues (que), puesto que, ya que, en vista de que, comoquiera que, como, …

El día 15 no hay clase porque es fiesta;  tuvimos que irnos a casa ya que era muy tarde;  Ronaldo estaba muy triste pues no metía goles;   ya que tienes mucha prisa, lárgate;   puesto que dijiste que no la querías, te ha abandonado; como no me haces caso, no te hablo más; …

También tienen valor causal algunas contrucciones con formas no personales:

Al no estar nosotros allí, se asustó mucho

No vino a clase por estar enfermo de gripe

Agotados por la larga espera, se quedaron dormidos

Intuyendo lo que podía suceder, se alejó del lugar donde estaba

Existe una forma coloquial de indicar  la causa: estructuras con la preposición por / de + sustantivo, + oración de relativo:

Le partió los dientes del rodillazo que le propinó  =  le partió los dientes porque le propinó un rodillazo

Tengo problemas de estómago de lo estresado que estoy  =  Tengo problemas de estómago porque estoy muy estresado

No les apetecía ir a la fiesta por el sueño que tenían  =  … porque tenían sueño

No oímos nada por la risa que nos entró =  … porque nos entró la risa

Las subordinadas finales

Las subordinadas adverbiales finales indican el propósito o finalidad de la acción denotada en la proposición “principal”. No existe ningún adverbio que pueda sustituir la proposición “adverbial”.

He alquilado un apartamento para que pasemos las vacaciones.

Lleva tu gato al veterinario para que lo vacune

Las proposiciones subordinadas finales funcionan como complementos circunstanciales (de finalidad)

El nexo más frecuente en estas proposiciones es para que. También pueden hacer de nexo otras conjunciones o locuciones conjuntivas: a que,  a fin de que, que, a fin de que…

Se detuvo a fin de que observáramos el espectáculo

Todos los sobrinos lo adulaban a fin de heredar

Las expresiones con el propósito de que, con el fin de que, con la intención de que, con el objeto de que,.. no pueden considerarse locuciones conjuntivas, ya que fin, propósito, intención, … funcionan como núcleos de un sintagma nominal. Estos sustantivos, además, pueden aparecer modificados con un adjetivo (con la sana intención de…; con el firma propósito de…; único fin,…

También puede indicarse la finalidad usando construcciones con formas no personales, sobre todo con infinitivo (preposición a, para, por + infinitivo):

Es importante sacar buenas notas para estudiar una carrera técnica

He venido para ayudarte

Le dije una mentira por (para) hacerla hablar

Voy a la calle por (para) tomar el aire

En estos dos últimos casos se sobreentiende por(que quiero)

Acudieron a (para) ver el espectáculo

Estas construcciones admiten dos análisis: Como subordinadas finales o como un grupo nominal con preposición

Tanto las causales como las finales pueden afectar al enunciado (expresan la causa o finalidad de lo enunciado en la “oración principal”) o a la enumeración (expresan la causa o finalidad por la que se dice lo que se dice en la “principal”)

* Cuando afectan al enunciado de la “principal“, funcionan como complementos circunstanciales:

No he llamado a María porque no tengo su teléfono

María ha sacado dos entradas para ir al concierto

Agárrate bien para que no te caigas

Te lo he contado a fin de que me des tu opinión

* Cuando afectan a la enunciación, funcionan como complementos oracionales:

Ya deben haberse ido a casa, porque no se ve a nadie por aquí

Me apuntaré en ese curso, para que veas que te hago caso

Para que te lo diga, ven aquí

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